Uva: es una fuente de potasio y fibra. Tiene la virtud de depurar la sangre, regular el colesterol y también posee una acción diurética y laxante. Nada mejor para aliviar el organismo que tomar zumo de uva de forma regular.
Granada: anote bien este detalle, la granada es un buen diurético, ya que contiene pocos azúcares y al mismo tiempo posee mucha fibra, vitamina C y antioxidantes, esencial para eliminar las grasas de las venas.
Limón: este cítrico tiene una alta función antioxidante de las células de nuestro cuerpo. Es una fruta que está al alcance de todos en nuestra región. Como diurético, se encarga de eliminar impurezas a través de la orina.
Cereales: son esenciales para mantener limpio el intestino por su capacidad de absorción de toxinas. Se recomienda consumirlo diariamente, porque de esta manera se evita almacenar elementos nocivos para la salud.
Cebolla: prefiérala cruda, pues así conserva mejor sus propiedades. Para suavizarla, pruebe macerarla con jugo de limón. Este alimento favorece la circulación sanguínea, porque combate la acumulación de grasa en las venas.
Apio: de ahora en adelante hay que consumirlo más a menudo, ya que es uno de los mejores alimentos depurativos. Elimina los residuos perjudiciales, mejora la circulación y favorece el tránsito intestinal gracias a su alto contenido de fibras.
Espárragos: posee mucha fibra, potasio, vitamina C y el ácido fólico que deben consumir las embarazadas. Es diurético, favorece la eliminación de toxinas a través de la orina. La punta del espárrago es la parte que concentra más vitaminas.
Alcachofa: está comprobado que elimina la retención de líquidos y favorece, sobre todo, la desintoxicación del hígado. Con cinco alcachofas y un par de cebollas se puede preparar un caldo altamente depurativo.
Berros: son ricos en vitaminas C y E, y también de una variedad de minerales. La mejor forma de prepararlos es haciendo una ensalada.
Perejil: está al alcance de todos. Es ideal para acabar con la retención de líquidos. Asimismo, es rico en vitamina C, calcio, hierro y principios antioxidantes.
Yogur: la acción bacteriana de este producto lácteo equilibra la flora intestinal y evita la acumulación de sustancias nocivas.








